1/6/22

QUÉ DELICIA SER PEQUEÑO

 



 

Qué delicia ser pequeño

como leño

para arder.

Ir dejando en el camino

lo divino

del querer.

 

Tomar de la mano al hombre,

darlo nombre

y darle hogar.

Alejar miedos del niño

con cariño

de cantar.

 

Escribir mansa palabra

que nos abra

el corazón.

Hacer de la tierra hoguera,

primavera

del amor.

 

Y, entre amores, ir muriendo,

renaciendo

en el vivir,

porque sólo amar es vida

resurgida

del morir.

 

Qué delicia ser humilde

como tilde,

como luz.

Esparcir sencillamente

transparente

plenitud.

 

(San Pedro de Cardeña, 2 - Enero -1987)