2/6/22

ME LLAMÁIS GOZO INMENSO

 


 

Gracias alumnos, por haber sabido

leer en mi existencia sin rebozo.

Me conocéis, joviales, por “El Gozo”

y a este Gozo ponéis un apellido.

 

Un apellido pleno, concluido;

carente de tristeza y de sollozo;

libérrimo y azul: radiante trozo

del cielo despejado y poseído.

 

Pues lámpara me sé: la fe me habita.

Y camino feliz hacia la cita

con el Amor, desde el amor más denso.

 

Cuando hablo, reboso mi equipaje

de sonrisas abiertas, sin celaje,

¿Cómo no voy a ser “El Gozo Inmenso”?