“Aquí está la esclava del Señor”
¿Qué contraste! Dios Te define la “Llena de Gracia”:
emperatriz de todos los valores y todas las hermosuras…,
y Tú Te proclamas y Te ofreces como “esclava”.
Tu donación se consuma libérrima en la entrega total.
“Esclava”: Donada sin ningún derecho a cambio,
perdida en el querer del Señor.
Pero este traspaso permanente de Ti misma
en las manos de Dios
no Te humilla
ni recorta las primaveras espontáneas de tu persona;
Te darás en todas ellas con libertad de espíritu
porque conoces el estilo de tu Señor.
El disfrutará tus libres decisiones de enamorada,
Te dejará florecer,
aspirará dichoso el aroma de tu donación libérrima.
¡Oh esclava del Amor Infinito,
Salvadora de la verdadera libertad!