Sentirte cerca. Caminar Contigo.
Hallar tu huella en las humildes cosas.
Disfrutar las alegres mariposas
de tu mirada, siempre pan de trigo.
Yo sé que Tú para vivir conmigo
ocultaste tu Luz entre las rosas.
Y sé que tus palabras prodigiosas
construyen el hogar donde me abrigo.
Pero a veces el lastre de la sombra
hiere mi corazón y no me asombra
que en frívolos motivos se diluya.
Haz que te sienta Dios Eucaristía
y se convierta esta locura mía
en locura de amor como la tuya.
