15/8/22

TRÍPTICO DEL PERRITO ENAMORADO I


 

 

Soy muy pobre, Señor, sólo perrito

que tiene corazón inteligente.

Muevo feliz el rabo confidente

para amar el pan que necesito.

 

Mi lenguaje canino sólo es grito

que pregona cariño permanente.

Digo ladrando: “Dueño, estoy presente

para ser siempre tuyo”. Y lo  repito.

 

No te canses de mí, que nada tengo

y sólo, si me cuidas, me sostengo

con el gozo de perrito pedigüeño.

 

Vamos juntos, Señor, por el camino:

Tú sembrando cariño a lo divino;

yo besando las huellas de mi Dueño.


Segovia - 1 -Marzo -1998