26/9/22

 

MONTSE GRASES

 

Sencillamente, como fresca rosa

ofreces el dolor, Montse pequeña.

Palomita de Dios, alma risueña

y corazón de Virgen Dolorosa.

 

Deletreas amor con jubilosa

claridad de sardana navideña.

Tanto te quiere Dios, que eres su dueña

y te lleva con El y te desposa.

 

No nos prives jamás de tu sonrisa

y envía desde el cielo con la brisa

tu corazón de joven azucena.

 

Necesita la tierra sembradura

de sencillez enamorada y pura

que recuerde a la Virgen Nazarena.