26/10/22

GRATITUD A SANTA BEATRIZ DE SILVA POR SU AMOR A LA EUCARISTÍA



Gracias, Beatriz, por ser la transparencia

de la feliz intimidad divina.

Tomaste de Francisco la pobreza

para alcanzar la libertad gozosa.

Y siendo de Jesús enamorada

creciste y te expandiste por la tierra.

 

Fue Jesucristo tu Señor, tu Vida;

la vid que alimentaba tu sarmiento;

fue Jesucristo tu divino Esposo

con Quien tu fuego de cariño puro

compartió las espinas y las rosas.

 

Toda tú te donaste a su cariño

y por eso te hiciste Eucaristía.

Te nutría su Carne, su Presencia,

su silencio elocuente en el Sagrario,

su Navidad humilde en cada Misa,

su Evangelio escondido en las especies

del Pan y Vino, dóciles prodigios.

 

Llorabas al hablar, al sonreírle;

llorabas al tomarle, al abrazarle.

Y tus lágrimas puras encendían

el fervor de tus hijas franciscanas.

Y Jesús, el Humilde, el Escondido

te hizo escondida, cual semilla humilde

y te sembró en los surcos de la tierra.

 

Gracias, Beatriz, te veo de rodillas

adorando al Señor del universo,

mientras tus alas de paloma virgen

se remontan al místico deliquio.

 

Gracias, Beatriz, tus hijas en la tierra

siguen viviendo tu cariño tierno

a Jesús escondido y silencioso

en la locura de la Eucaristía.

 

Míranos desde el cielo, que atardece

en el siglo soberbio que nos hiere

y se matan las flores y los niños.

Salva tu luz y esparce claridades

desde tu nombre, Beatriz de Silva.

Adora con nosotros su Presencia

en este Monasterio de la Virgen

donde tus hijas fieles se arrodillan,

testigos de tu amor- Eucaristía.