Teresa de Jesús, Madre Teresa,
sonrisa diluyendo desazones,
jovialidad alzando corazones,
niña feliz y, por amor, traviesa.
Teresa de Jesús, mujer ilesa,
manuscrita entre cruces y canciones.
siembras el corazón donde te pones
y brota primavera que no cesa.
Teresa de Jesús, lira que canta,
porque, no sabe, sin cantar, ser santa,
aunque hieran tu planta los abrojos.
Límpianos de los posos de amargura;
perfúmanos con tu cordial frescura
para que brille Dios en nuestros ojos.
