11/10/22

SANTA SOLEDAD DE RODILLAS ANTE JESÚS- EUCARISTÍA

 



 

La Presencia de Dios te confortaba

y su Carne- Comida te nutría.

Era tu adoración como bujía

que, en silencio de luz, se consumaba.

 

Ninguna sombra se depositaba

en la cálida fe que te lucía.

Tu corazón abierto recibía

la confidencia que te sustentaba.

 

¿Qué palomas soltaba en tu paisaje?

¿Qué sonrisa vestía su lenguaje

para estar tan pendiente de su boca?

 

De tanto hablar con Él, de tanto amarle

quedaste prisionera hasta donarle

el paraíso de volverte loca.

 

Pero es cautivadora tu locura:

Caben en ella todos los gemidos

de los enfermos y los desvalidos

que padecen ausencia de ternura.

 

Tu pequeña y dinámica figura

siembra pasos de amor, siembra latidos;

alumbra rostros entenebrecidos

y da, rezando, dimensión de altura.

 

Querida Soledad: Estás perdida.

Perdida en Su cariño, concluída

para estar loca en el servir diario.

 

Ya no tiene final tu primavera:

estás perpetuamente prisionera

de ese Dios loco preso en el Sagrario.