16/10/22

PRESENCIA DE TERESA II

 


 

En el rosal del mundo aventuraste

tu corazón de abeja decidida.

Te heriste por libar, pero tu herida

cicatrizó en el polen que libaste.

 

El amor fue tu impulso. Tanto amaste,

que el amor te perdió. Y así, perdida,

encontraste a Jesús, Verdad y Vida,

y con Él te fundiste y te inmolaste.

 

Teresa de Jesús, cálido grito

en tu prosa y verso manuscrito

para encender la tierra con el cielo.

 

Siembra otra vez tu llana simpatía

en el mundo llagado de agonía

y llénanos del gozo de tu vuelo.

 

(Tríptico de sonetos a Santa Teresa de Jesús y a sus Hijas,

con gratitud y afecto muy hondos)