Te quiero, sí. Te quiero con locura.
No lo puedo decir, pero Te quiero.
Me sorprende ser noche y ser lucero
que grita la verdad de tu hermosura.
Tanto Te quiero que mi ser madura
diciéndome de Ti, donando entero
mi pobre corazón. Y sólo espero
ser amor manuscrito en sembradura.
No lo puedo decir; pero lo digo
sólo para que sepas que bendigo
el detalle de haberme embriagado.
Que nadie más lo sepa, pero toma
mi vuelo mensajero de paloma
que lleva al corazón enamorado.
