Los santos se remontan a la altura
para aprender oficio de amadores.
Los santos son humanos ruiseñores
que hacen luz musical la noche oscura.
Los santos hermosean la locura
de entregarse al Amor de los amores.
Los santos son los únicos doctores
en crecer a la vida que perdura.
La sangre de los santos lleva impresa
la palabra de Dios que nunca cesa
de alumbrar esperanza en el camino.
Los santos son presencia de misterio,
cantautores de amor, vivo salterio
que conjuga lo humano y lo divino.
