6/11/22

AMOR EUCARÍSTICO

 



 

Has hablado, Señor, vives hablando

la cálida palabra de los seres.

Habla el alba a los ojos, nos libera

de la oscura muralla de la noche.

Nos eleva la alondra en su gorjeo

por escala de noches cristalinas

hasta el trono poético del aire.

Hay un latir interno de palabras

en nuestro propio ser de creaturas

que alza la vida en andas del anhelo.

Pero Tú, Creador de cercanías

de confidencias hondas, te donaste

más cerca todavía de la sangre.

Irrumpiste en la Historia, nivelaste

tu inmenso ser de Dios

con el hombre de límites de Dios

con el hombre de límites dolientes.

Asumiste la llaga de su carne

llegando de puntillas en vasija

femenina de madre virginal.

Tu palabra, tu gesto, tu milagro

irguió el amor en plenitud tan cierta

que nosotros humanos no podíamos

imaginar otro recurso nuevo

de tu divinidad para querernos.

 

(Ágape I, primer premio Toledo 8.6.1971)