Dios está cerca, amigo, cada cosa,
misterio de su voz que te navega,
en sonido, color, y tacto ruega
tu “sí” de carne y sangre generosa.
Sólo es esto vivir: ser mariposa
que besa a Dios en cada flor que llega,
que se inunda de luz y no se ciega
para seguir volando hacia otra rosa.
Para seguir volando hacia otra vida
-rosa de eternidad- Dios a su lado.
Hombre solo en espera dolorida
por el fuego del tiempo huracanado
Mariposa de fe, pavesa herida,
Dios espera tu “sí”; te lo ha rogado.