8/11/22

PORQUE TENEMOS HAMBRE

 



 

Perseguimos estrellas, mariposas;

buscamos el secreto de los mares;

de ascensión; envidiamos el galope

del ágil viento que a capricho danza;

la urgencia de llegar nos espolea

y cuando hemos llegado comenzamos

de nuevo a caminar por algún sitio;

preguntamos al átomo, a la hormiga.

Algo buscamos, algo que está cerca

jugando al escondite con nosotros,

porque tenemos hambre del gran Ser

es cierto este dolor que nos levanta

sobre la arcilla muda que amenaza

con enterrarnos en la oscura nada.

Hambre del ser tenemos. Tú tenías

el hambre acumulado que nos duele

aquella noche que corriste el riesgo

de darnos a comer tu Pan de vida.

Sabías que el amor nos esperaba

nos estaba llamando, nos urgía

sin saberlo quizá, sin confesarlo

por miedo a esclavizar nuestros antojos.

Y encarnaste el Amor de forma humilde:

te hiciste hambre de que te comiéramos

para saciar eternamente el hambre.

 

(Ágape II, primer premio Toledo 8 de junio de 1971)