Le miraste y le viste desvalido,
ovillo de ternura confidente.
capullo de candor que se convierte
en humildad de carne estremecida.
Le viste corazón dando la vida
silencio delgado y transparente.
Le viste amor filial sencillamente:
Amor inmenso que al amor convida.
Te perdiste de ti para vivirle.
Te desapareciste por lucirle.
Te hiciste Obra santificadora.
La Virgen arropó con su ternura
tu buena voluntad y tu locura
siendo Contigo Madre fundadora.