Libre para quererte, para darte
el corazón entero sin penumbras.
Yo decido subir y Tu me encumbras
al oficio perpetuo de alabarte.
Mi vida en Ti, Contigo, se comparte.
Cuido la luz con la que Tú me alumbras
para dar claridad a las penumbras
del hombre roto sin saber amarte.
Mis votos son la tierra donde vivo,
donde nutro mi ser contemplativo
en libertad alegre siempre nueva.
Cuídame Tú, Señor, para que abra
el surco fértil de tu Luz-Palabra
con mi mano en la mano de tu esteva.
(Tríptico de gratitud y alegría por la vocación II)
