6/12/22

RESTAURANDO EL CAMINO HACIA TUS OJOS

 


 





Triste te veo, amigo, y no lo sufro

porque cursé carrera de payaso.

Mi oficio me convoca cada instante

a sembrar alegría en los barbechos

heridos por los cardos abusivos.

 

Los dos restauraremos el camino

de luz entre tus ojos y los míos.

Buscaremos ayuda entre las flores

siempre abiertas al sol de la esperanza.

Convocaremos a los niños pobres

para jugar con barro gratuito.

Alzaremos silencios verticales

en la verde plegaria de los chopos.

Haremos el payaso seriamente

predicando la paz y la concordia…

Todo, menos morir en la caverna

de la tristeza tuya que es la mía.

 

¿Sabías que la noche ya no es noche

desde que el Sol se acurrucó en su seno?

¿Sabías que una Virgen silenciosa

encendió la Palabra con sus besos?

¿Sabías que los Ángeles se hicieron

poetas de la luz en Noche-Buena?

¿Sabías que los pobres se asombraron

con júbilo de Dios en las entrañas?

No lo sabías, ¿verdad? Pues ya lo sabes.

 

Alza tus ojos y los dos muy juntos

seremos ingenieros de caminos

o payasos de Dios que no se cansan

de restaurar senderos de alegría.