28/1/23

SEGUIRÉ A MI SEÑOR

 
 

Seguiré a mi Señor hasta la altura

del árbol de la Cruz donde se inmola.

Convertiré mi vida en amapola

que nace en el vergel de su ternura.

 

Oculta por amor en la clausura

seré su flor, aunque me quede sola.

Me besará su mar, ola tras ola

cuando transite por la noche oscura.

 

No romperá mi corazón la pena

ni amarrará mi pie férrea cadena

porque Jesús me toma de su mano.

 

Aunque el mundo me deje abandonada

me bastará la luz de su mirada

para ofrecerle mi cariño.