Blanca sobre las lomas onduladas
besa el regazo de la madre tierra.
En silencio de paz canta la sierra
calor de hogar y arrullo de baladas.
Palomas de metal cristalizadas
salvan el vuelo que a la luz se aferra.
El corazón en éxtasis destierra
la soledad oscura de la nada.
El ama la vida pronunciando huellas
como blancas palabras de esperanza
y salvación gozosa de horizontes.
Están de fiesta todas las estrellas
en verse reflejadas en la danza
callada y blanca de los blancos montes.
