5/2/23

NIEVE SOBRE LOS MONTES III

 



 

Estoy aquí salvando la escalada

a la cumbre nevada que me cita.

El hombre pardamente se marchita,

gramos de barro triste hacia la nada.

 

Pero yo soy blancura dilatada

que fecunda la tierra y resucita

para ser primavera manuscrita

por tu pluma, Señor, blanca y callada.

 

Yo proclamo que vivo porque vives

en lo profundo de mi ser que crece

como el niño en el seno de su madre.

 

Yo te hablo, Señor, y me recibes

en la cuna blanquísima que mece

tu desvelo blanquísimo de Padre.