8/2/23

PÁJAROS

 

En el viejo Monasterio

habitan multitud de pájaros.

Conviven las distintas especies

en fraterna algarabía.

 

Se sienten dueños

y cada pareja cuida celosamente

el hogar de su grieta.

 

Cuando se llega al territorio monacal,

siempre saludan con alarma jubilosa de gorjeos

y regalan sus tesoros

de danza ingrávida en el aire.

 

Volar es su don

porque el cielo es su casa:

el mismo lema

que profesa el Monasterio;

Tal vez, por eso eligen su recinto.

 

Para mí, los pájaros son

la sonrisa de la libertad.

Con ellos me siento poseedor

de horizontes amplios

sin límites de urgencias atribulantes,

sin desasosiegos de rivalidades devoradoras

sin nieblas de humos contaminantes…

 

Los pájaros de Monasterio son

el poema alado de la esperanza.

Ellos certifican que, en este lugar,

se cultivan las raíces

de la Trascendencia.

 

Yo peso menos

cuando contemplo su

su júbilo de plumas.