"Si os digo la verdad ¿por qué no me creéis? (Jn 8,46)
Y ¿Tú, Señor, preguntas a la niebla
por qué enturbia el camino a la mirada?
¿No sabes que la noche está sellada?
por un secreto polvo que la puebla?
No creemos, Señor, somos tiniebla
de tinta sabiamente evaporada.
La verdad de tu luz, está habitada
por colores hostiles a la niebla.
Refúgiate Señor en tu paisaje
y déjanos sin él en este viaje
oscuramente loco hacia el abismo.
Si te declaras luz estás perdido,
será tu resplandor oscurecido
en la oscura tiniebla del cinismo.
