Dios es Amor “dijiste en un latido
redondo y virginal de adolescente.
“Dios es Amor” cantaba aquella fuente
de tus aguas de apóstol transcendido.
“Porque Dios, hijos míos se ha vertido
a nuestra carne redentoramente.
Fue cierta su presencia entre la gente
y entre la gente se quedó perdido”.
Perdido en alto y misterioso vuelo
sobre la cruz, amor. Testificado.
El árbol de la cruz, un surco labra
que abre en amor la carne de este suelo.
No me pidáis lenguaje disfrazado:
Sólo “Amor”, siempre Amor “es mi palabra”.
