21/8/23

SAN PABLO

 




Quiere Dios que las aguas de tu río

inunden los desiertos de la vida.

Quiere Dios que la sangre de tu herida

no cese de brotar sobre este frío.

 

Porque hace frío, Pablo, mucho frío

de viles cobardías en huída.

Hay un mundo que sigue deicida

y otro mundo que cree, pero sin brío.

 

Quiere Dios tu palabra en este oscuro

siglo de luz artificial y yesta.

Quiere tu gesto, tu mirada cierta,

 

tu esperanza clavada en el futuro.

Árbol de sangre y llama en este suelo

elévanos ahora desde el cielo.