2/10/23

HAY NIÑOS TODAVÍA

 




Junto a la vieja Iglesia tiernas manos

de niños elaboran primaveras.

La arena dócil plasma sus caminos

azules de ilusión y de misterio.

 

Hay niños todavía: la esperanza

habita entre nosotros, con sosiego;

pero detrás de la muralla fría

del egoísmo donde el hombre es prosa.

¿qué será de los niños indefensos?

Algunos hombres viven de la muerte,

justifican la muerte de los niños.

Asfixiaron niños y se felicitan

de su cadáver alto.

Pero el frío se acumula en sus ojos y les salva

el latido del ser.

 

Sin niños, nadie

traduce las estrellas; nadie sabe

leer en los gorriones: nadie vive,

sólo envejece con la alforja llena

de preguntas dolientes.

Sin niños, el silencio se rebela

y ateraza en su noche las entrañas.

Sin niños, Dios se ausenta entre la niebla

y se calla también como castigo.

En los jardines de la vieja Iglesia

junto a los niños he llorado en serio.