1/10/23

OLMA DE SOTOSALBOS

 


Como una madre cubre con sus brazos

de sombra vegetal la vieja olma

de la plaza del pueblo.

Juegan los niños, los ancianos niños,

los jóvenes encienden amapolas

y los maduros, surcos.

 

Todo a la sombra de la vieja olma.

Y la olma callada y maternal

como Tú, Padre Dios, sin que sintamos

el abrazo invisible de tu sombra.

 

Hoy, junto al viejo árbol, yo te siento

y te llamo Abba-Padre y soy distinto

de cuando estaba solo y sin hermanos.

No me duele la luz cuando me invita

a encender primaveras en mis ojos.

 

Culmina en mi tu nombre, digo “Padre”

y siento filiación en las entrañas.

Digo “Padre” y soy hombre, criatura

creadora contigo. Vamos juntos:

yo fruto de tu Amor, Tú pleno árbol

con raíces en Ti, Vida en origen.

Digo “Padre” y enuncio eternidades

envío hogar con dimensiones plenas.

Digo “Padre” y soy dios en miniatura.