14/10/23

NO ES DE NOCHE

 



 


Hermanos:

No es de noche.

 

Nunca es de noche ya

desde la noche aquélla

en que Dios -de tan Dios-

nos pidió nuestros pies para cansarse,

nuestras manos para nacerse callos,

y nuestros ojos para estar miope,

nuestra boca para gritar camino,

y nuestro corazón para espirar.

 

Dios está aquí, hermanos: No temáis.

Dios es nosotros,

pero en las raíces

de nuestro sueño amplio y generoso,

en las raíces

de nuestro árbol de maduros frutos

y también de hojas secas en otoño

esperando abonar la primavera

del paisaje inmortal.

 

Dios está aquí

ya ¿para qué obstinarse

en gritar soledad desesperada?

 

Es mentira el matiz de toda angustia

y es desnuda su orgullo y su odio.

Es cobarde la huída

a la oscuridad de ojos cerrados

deliberadamente.

 

Ya no hay frío, ni establos, ni pastores…

Pero, perdón, Señor,

sigues naciendo -de noche-

en todos los suburbios

en todos los salarios de injusticia

en los esclavos -y esclavas- del capricho ajeno.

 

Hay noche sin que nazcas

en esos corazones tan vestidos

que nunca tienen frío y nunca tienen noche…

Y quizá nunca estrellas…