16/10/23

POLVO DE ATEÍSMO

 



 


Es triste vuestra vida: Hay polvo.

No muchos lo ven; pero hay polvo.

Lo respiráis

en lenta asfixia

hacia la angustia.

Levantáis polvo.

Cultiváis polvo

locos de polvo

edificáis manicomios fáciles

para quien no se resigna a morir

de polvo.

 

Yo no me resigno a morir

yo-profeta de aire serrano por las venas

tengo vocación de vivir.

Dejad que viva

en el manicomio

del sol, del aire inmortal,

de la fe.

 

Pero no seré una isla, no quiero escapar;

respiraré vuestro polvo invierno

por si la primavera

en otro milagro…

os nace.

 

Tal vez la llama…

Pero es de noche.

Me obsesiona la noche voluntaria

del polvo.

Sobre todo por los niños

tiernos pulmones condenados

a no nacer al hondo

respiro de un cielo

azul.

 

Ellos ¿qué han hecho? Decid.

No supisteis su frágil impulso

de alas, sólo porque vosotros

tenéis el alma llagada

para el vuelo.

Sólo porque vosotros

os creéis

sobre su luz.

¿Por qué? decid, ¿por qué?

Ni siquiera la razón

os lo puede dictar:

¿qué es más razonable?

¿anegarse de materia

inexplicablemente existente,

o iluminarse a la luz

explicablemente indefinible?

 

Ese polvo

es el signo más claro

de raquitismo intelectual,

o de cadáver que anda

a invisible latido

de orgullo.

 

Por ellos.

Al menos, por ellos

abrid vuestro corazón a su sangre

para sonreir al aire

de Dios.