Me llamas desde la naturaleza,
me llamas desde el hombre,
me llamas desde el fondo de mí mismo;
pero no veo tu Rostro
ni toco tu Verdad Plenificante.
Aquí en la tierra
me siento asediado por el espacio y el tiempo.
En este exilio tu Rostro
queda perdido tras la niebla incesante
de mis limitaciones.