Alzo mi voz por ellos, por los mendigos tristes
que arrinconan su alma en mudo desaliento.
La sombra de este siglo oculta su mirada
que arguye los motivos de la misericordia.
Estos pobres no caben en la ruda justicia
porque tienen el alma suave como mis plumas.
Estos pobres no saben desgarrar horizontes
porque son horizonte de paz que se difunde.
