4/11/20

POEMAS A LA IGLESIA

 SER IGLESIA VIVA

 

Porque, Jesús, nací para quererte

necesito tu mansa cercanía.

En tu Iglesia, divina poesía,

mi corazón Te halla y se convierte.

 

Recorro sus caminos para verte.

Enciendo con su aceite mi bujía.

Me alimenta tu Pan-Eucaristía

y me da eternidad sobre la muerte.

 

Soy hijo de la Iglesia, tan a gusto

que quisiera evitar cualquier disgusto

a esta Madre que siempre me recibe.

 

Dame ser fiel a todos sus detalles:

que al verme, Iglesia viva, por las calles

puedan decir los hombres: ¡Jesús vive!.