1/2/22

OFRENDA DE LA VIRGEN EN EL FRUTO DE SU VIENTRE

 

 

Toma, Yavé, tu Fruto, mi carne consumada

el Hijo de tu Sombra, de mi sombra nacido.

Voy dándole mi vida, latido tras latido.

Voy dándole mi muerte, espada tras espada.

 

Te ofrezco mi riqueza de sangre lacerada.

Te ofrezco mi pobreza de cariño encendido.

En el silencio denso de mi denso gemido.                                                      

Te doy, junto a mi Hijo, mi vida enamorada.

 

Haz de mí sembradura de esperanza y de luz.

Fúndeme con mi Hijo al árbol de la Cruz

para que el mundo vea la gloria de Israel.

 

Hágase en mí el silencio que nutre su Palabra.

Hágase en mí la llaga que me quema y me labra

para sembrarme toda con El y para El.