25/3/22

CORONACIÓN DE ESPINAS

 



Y las espinas en su frente pura

a tu frente trasladan agonía.

Estás ya coronada. Se diría

que alcanzas doctorado en amargura

 

Reina Madre, albergue que asegura

clemencia virginal de cercanía.

Tu Hijo coronado Te confía

su mar de amor vertido en tu ternura.

 

Te declaro mi Reina. Me declaro

tu súbdito filial. Bajo tu amparo

notaré que el acíbar se hace mieles.

 

Tú me darás gozosa reciedumbre

para tomar mi frío en clara lumbre

de hogares calidísimos y fieles.

 

(Las espinas de la corona de Jesús también coronaron a María. La Virgen es Reina-Madre. Y este título sólo sufriendo se consigue. “Reina y Madre de misericordia”. Habitando en el territorio de su clemencia, resistiremos las contrariedades)