Siempre mirar tu Cruz, siempre quererte.
Siempre decirte gracias encendidas.
Siempre besar tu sangre y tus heridas.
Siempre en mi carne, amando florecerte.
Siempre clavar mis manos para hacerte
abrazo prolongado en otras vidas.
Siempre hablar, sólo hablar enardecidas
primaveras de hogar para encenderte.
Señor, Jesús, Amor Crucificado,
Corazón sin descanso del Amigo,
Surco de luz con parque fecundado.
Siembra en mi carne el gozo de testigo,
clávame en el amor, tenme a tu lado.
Contigo he de vivir, morir Contigo.





