23/9/21

DESDE LA CRUZ AL CIELO

 

El Cielo está alto:

sólo se alcanza desde la Cruz.

¡Bendita sea la Cruz!

 

Tu Cruz Redentora y

mi Cruz pequeñita

que a mí, a veces, se me antoja

desmesuradamente grande.

 

Sólo la experiencia de Cruz

desprende,

da vuelo,

purifica.

 

Sólo en el dolor

se calculan exactamente

las minúsculas dimensiones del hombre,

su pobreza.

 

Sólo sufriendo

se crece

se amplían los horizontes más allá

de los límites de espacio y tiempo.

 

¡Bendito sea el dolor!

¡Bendita sea la Cruz!,

desde cuya altura,

las batallas de cada día,

sin tumbar la paz interior,

se resuelven en vuelo ascendente

hacia el cielo.