4/3/22

ORACIÓN EN EL HUERTO

 



¿Qué te pasa, sencilla violeta

que ha quedado apagada tu sonrisa?

¡Qué horizonte de sangre se divisa

con iras desgarrantes de saeta?

 

Tu Corazón intuye la silueta

del Hijo abandonado. Cada brisa

trae en sus alas gotas de precisa

forma de sangre cálida y concreta.

 

Virgen presente en el dolor del Huerto,

estrujas tu cariño tan despierto

y Te mueles con Él, granado trigo.

 

Fluyes sudor de sangre. Se hacen río

tus gritos besadores: “Hijo mío,

hágase en mí la Redención Contigo”.

 

 (La Virgen, con intuición de Madre, está con su Hijo en el Huerto. Y con Él suda sangre. Fusión de voluntades para cumplir la voluntad del Padre. Pedimos a la Virgen asumir dócil y esperanzadamente el querer de Dios en cada circunstancia de la vida).