11/3/22

FLAGELACIÓN

 


 

En tu cuerpo de rosa consumada

un látigo de ira se desploma.

Virgen Bendita, cándida paloma,

¿Quién flagela tu carne inmaculada?

 

Surcos de sangre cruzan tu mirada.

Tu llanto maternal fluye y se asoma

vuelto brisa que besa con su aroma

la carne de tu Hijo flagelada.

 

Hazme sentir las iras del pecado

y siembra tu cariño en mi costado

para ser como Tú trigo fecundo.

 

Decórame con surcos redentores

ascético vergel de lindas flores

para Jesús, el Salvador del mundo.

 

(El inmaculado cuerpo de Jesús, nacido de su Inmaculada Madre,

es cruelmente azotado. La Virgen siente y sufre los golpes más que

si los recibiera Ella misma. Y crece su cariño materno. Y nosotros

huimos de cualquier rigor ascético que nos da crecimiento. Pedimos

a María reciedumbre para crecer en amor).