19/3/22

FIESTA DE FE III

 


 





Y creo en la Presencia con que abrazas

mi paso vacilante

de peregrino en el camino abrupto: creo en la IGLESIA,

tu hogar aquí en la tierra, donde tantos inviernos nos flagelan,

donde a veces las sombras se disfrazan de luz cautivadora,

donde mueren los niños sin estrenar candores en el rostro,

donde se habla de amor y se asesina con puñales de cálculo egoísta.

 

Creo en la Iglesia que habla tu Palabra,

que permanece fiel iluminando los valores antiguos y recientes.

Creo en la Iglesia, Madre, en cuyos brazos inicié la esperanza.

Creo en la Iglesia que me acoge siempre

cuando el lodo me enturbia las pupilas.

 

Creo en la Iglesia, siempre alimentándome Contigo mismo, Amor, Contigo mismo.

Creo en la Iglesia que aceptó la entrega

de mi pobreza en plenitud donada.

Creo en la Iglesia y tiemblo porque temo

herirla con mi carne y mi palabra.

 

Pero soy sacerdote agradecido

y Te vivo, Señor, y Te pronuncio

encendiendo en la Iglesia la bujía humilde de mi vida.