14/3/22

SOY CRIATURA FELIZ

 


 Gracias, Espíritu Santo, Dios-Amor.

Me inunda la Sabiduría

y la Caridad de tu Presencia.

Eres la Luz que me alumbra;

eres el Amor que me enamora;

eres la Vida  que me vivifica.

 

Mi profesión, Contigo, sólo es amar

con libérrima decisión de criatura tuya.

Amarte, Dios, porque ERES DIOS:

Ser Sobreexistente, Infinito, Inmenso,

no cercado por el tiempo y el espacio,

Motor originante Inmóvil en sí mismo;

Omnipontente, Omnisciente, Omnipresente,

Omnicariñoso, Omnihermoso,

Omnidimensional.

 

Envuelto por Ti, penetrado de Ti,

Embriagado en Ti,

Te amo y soy feliz.

 

Y Tú hablas, Señor Padre: Te dices

en Jesucristo, tu Palabra Encarnada.

Te veo, Te palpo cerca de mí,

amándome, mirándome con ojos humanos,

hablándome, con sílabas humanas.

 

Y tienes Madre, Señor. Y me

la entregas porque sabes que

soy un niño que necesita

cercanía materna.

Te amo, Señor, ¿cómo no

amarte? ¿cómo no disfrutar

el paraíso de tu cariño?

Todos los días me nutres

con tu Palabra y con tu Carne.

No puedes hacer más, no puedes

acercarte más, no puedes cristificarme más.

 

Y esta sublime Verdad de tu cariño

me la garantizas en tu Iglesia Santa

que es mi Iglesia Santa.

Ella confirma todas las

cálidas certidumbres que me dan cimiento;

ella aclara todos los caminos

luminosos que me conducen a Ti;

ella es hogar, en donde respiro

y me nutro sacramentalmente.

 

Gracias, Señor,

mi pequeñez, vasija de tu inmensidad

me engrandece;

mi alegría, de jovial confianza,

me anticipa el cielo.

 

Siento, ¡oh Padre!, tu Paternidad.

Me cautiva, oh Hijo, tu Palabra.

Me embriaga, ¡oh Espíritu Santo!,

tu licor divino de amor vivificante.

 

Gracias, DIOS. Eres Dios y Te

me das a mí criatura tuya

que nada merezco y sólo sé

decir “Te amo”, “Te amo”.

Sostenme siempre en este

amor total.

 

(Segovia - 21 - Junio -1993)