No lo dudes, Amor, tengo razones
para notar que enciendes las estrellas.
Tú no lo sabes, pero todas ellas
hablan de ti si tú te lo propones.
Ellas son los desnudos corazones
de la luz hecha sangre con que sellas
el amor que hace cálidas mis huellas
y orienta mi desvelo a tus mansiones.
Porque la flor, la estrella, la ternura
fueron talladas por tu mano pura
de artista Ilimitado que nos quiere.
Quieres mi luz, Amor, quieres mi verso
y nuestro gozo enciende el universo:
palabra, flor, estrella que no muere.
