5/10/22

EL LLANTO DE FRANCISCO

 



 

Francisco de Asís ha vuelto

de puntillas a la tierra

y al contemplar el paisaje

está llorando de pena.

 

Se ausentó la golondrina

se marchitó la azucena

y las playas agonizan

en basura estercolera.

 

El hombre ya no se asombra

aunque falten primaveras,

le basta con devorar

cantidades de materia.

 

¿Dónde están las alas tuyas

buscadoras de la estrella?

¿Dónde están las alegrías

que sembraste con tu huella?

 

Francisco de Asís que lloras

al hombre roto por guerras

aleja nuestras penumbras

con la luz de tu presencia.

 

Llóranos hasta que laves

con tus lágrimas serenas

que nos hieren y encarcelan.

 

Préstanos tus ojos puros

para acariciar la hierba.

Vierte en nuestra sangre ansias

de florecer confidencias.

 

Te sentiste hijo de Dios

y gozaste a manos llenas

la ternura de cantarle

en alegrías y penas.

 

Enséñanos a ser pobres

para soltar las cadenas

que nos sujetan al tiempo

y a unos gramos de materia.

 

Danos asombro de niños

ante el Niño Dios que llega

en el hermano que sufre

y que nuestro amor espera.

 

Danos amor a la Cruz

florida en sangre de entrega.

Danos amor a Jesús

que nos da la vida eterna.