3/10/22

PLEGARIA EN VERSO A FRANCISCO DE ASÍS III

 



 

Voy contigo, Francisco, de la mano

por el sendero de la luz sencilla.

Quiero sentir la tierna maravilla

de ser hijo de Dios y ser “hermano”.

 

Encenderé en mi sangre gozo humano

que modele tu imagen en mi arcilla.

Seré fecunda y cálida semilla

que culmine en espiga de verano.

 

Daré gracias a Dios por la sonrisa

de la hierba callada que se pisa

y devuelve caricias de frescura.

 

Besaré con mis ojos al armiño

y, como tú, me volveré tan niño

que Dios me abrazará con su ternura.