30/1/23

CRECER CISTERCIENSE


 


 

Vengo de Dios que me donó la vida.

Me llamo bautizada libremente.

Soy Cisterciense jubilosamente

como hija de Dios comprometida.

 

Cuido bien la alegría compartida.

Soy hogar de cariño confidente.

Mi la bor es trabajo diligente

y soy con sencillez agradecida.

 

Dios me llena por dentro, me conforta.

A veces, me corrige y me recorta

los tallos de la sombra perezosa.

 

Me alimento de Dios, con Dios me visto.

Estoy loca de amor por Jesucristo

que me ha llamado para ser su Esposa.