Vivir es caminar: sembrar la vida
con las huellas del alma y de los pies.
Es llevar sobre el hombro los minutos
del tiempo pertinaz que nunca para
y que teje con penas y alegrías
los latidos del hombre.
Vivir es caminar.
Te necesito, Cristo del Camino,
para ser caminante y ser camino
con término feliz.


