Todo es mío, Señor. Eres mi Padre.
Me abrigas en tu seno Trinitario;
me nutres con tu savia transcendente.
Dibujas las estrellas en mis ojos
y me las das para salvar mis noches.
Es tu omnipotencia a mi servicio
como calor de madre diligente.
Todo es mío, Señor. Tengo derecho
a volar con las alas de las aves.
y a trinar con la voz de su garganta.
