Annie, Pauline, Elisabet, amigas:
Tomo la pluma para daros gracias
en versos de sencilla confidencia.
Venís de lejos con el alma llena
de ríos caudalosos y de selvas
donde la luz del sol entona salmos
y los árboles rezan en silencio.
Annie, Pauline, Elisabet, amigas:
Tomo la pluma para daros gracias
en versos de sencilla confidencia.
Venís de lejos con el alma llena
de ríos caudalosos y de selvas
donde la luz del sol entona salmos
y los árboles rezan en silencio.
Urgidas por la Luz de Jesucristo,
respirada en el aire de Segovia,
vais a Bolivia, Misioneras Claras,
a plantar con Francisco la Alegría.
¿Qué habéis sentido en vuestros corazones
cuando Dios en silencio os invitaba?
¿Qué impulso de palomas en los ojos
os alzaba a volar sobre los mares?
¿Qué locura feliz lleváis en andas
de la sonrisa virgen que os alumbra?