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17/8/23

LLEGADA

 



 



Estaba el padre allí, con la mirada

tendida hacia el camino. Se prendía

de noche en el lucero que vertía

la hondura paternal de su llamada.

 

Soñaba el Padre la feliz llegada,

esperaba el retorno del gran día.

Un caudal luminoso de alegría

presagiaba su fiebre amontonada. 

 

Sobre el polvo, hecho sangre de promesa

se encontraron por fin los dos anhelos.

Tendió la luz su comprensivo lazo,

 

y acosada de amor cedió la presa.

Hubo un himno de tierras y de cielos

y entre el padre y el hijo un hondo abrazo.

16/8/23

HABLA EL HIJO PRÓDIGO EN SU RETORNO

 


 




Han muerto, padre, han muerto las deidades

que alejaron mi vida de tu orilla.

Desnuda está mi alma en esta arcilla

de mi cuerpo reptando vanidades.

 

Hay una soledad de soledades

en el camino de retorno. Brilla

una saeta cruda y amarilla

en mi polvo infinito de maldades.

 

Y sin embargo, tú, padre me esperas.

Tú acoges mis andrajos de mendigo.

Tú lloras cada día mis estrellas

 

que vierten en mi otoño primaveras.

Álzame, padre quiero estar contigo

y desandar e frío de mis huellas.

15/8/23

EL HOMBRE HIJO PRÓDIGO

 


 



Hay un oscuro sueño, un gozo insano

en cada hombre ardiendo en las entrañas

que disfraza de luz viles patrañas

y de mar, el desierto seco y vano.

 

Y si se vierte el hombre hacia el lejano

país de la promesa, las cizañas

se tornan trigos y se tornan cañas

de vegetal ternura y gozo sano.

 

Prostituye su vida con burbujas

de vanidad dorada y hechicera

mientras el oro pesa en su bolsillo.

 

Cuando el oro se esfuma, las agujas

de amistad disfrazada e insincera

clavan su crueldad de agudo brillo.