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27/4/23

ALEGRÍA DEL POBRE QUE TIENE A JESUCRISTO

 










¡Qué bien ser pobre que lo tiene todo!

¡Qué bien tener el corazón sin puerta!

¡Qué bien donar la mano siempre abierta!

¡Qué bien quedar Contigo, codo a codo!

 

Pescaremos los dos en este lodo

de mi pereza plañidera y cierta.

Me invadirás de Ti, por si despierta

mi corazón y late de otro modo.

 

¡Qué bien estar en tu querer cautivo

y tejer el paisaje con el vivo

color de amor que alumbra tu figura…!

 

¡Qué bien sentir que entraste y me robaste

la vida entera, cuando me llamaste

a seguir tu pisada y tu locura!

5/12/22

POBREZA FELIZ DEL PAYASO DE DIOS

 



 


En andas llevo mi pobreza suma:

gramos de amanecer, kilos de nada.

Pero mi ser, abierto a tu llamada,

dice “Te amo” y esto me consuma.

 

Tuyo soy cuanto soy. Tuya mi espuma.

Tuya mi voz, mi sangre en la pisada.

Tuyo el gozo que llevo en la mirada.

Tuyo el dolor oculto que me abruma.

 

Para quererte vivo. Necesito

quererte para ser. Y resucito

al conjugar mi nada y mi cariño.

 

Dame, Señor, pobreza permanente

para quererte así: desnudamente.

…Y dormir en tus Manos como un niño.

23/10/21

SOSIEGO DE DIOS

 


 Así: quedarme sosegado en tus manos divinas

como un niño en el regazo de su madre.

Aunque me hicieran las incógnitas del futuro;

aunque mis pecados se lancen amenazantes contra mí

como mastines airados;

aunque mi carencia de méritos me reproche

la esterilidad de mis años perdidos;

aunque no haya pronunciado todavía

ni tenga razonable esperanza de pronunciar

la gran palabra-obra de amor presentida por

mis ansias íntimas;

aunque todo sea noche y yo carezca por mí mismo

de una leve cerilla para iluminar esta noche…,

me quedaré sosegado en tus manos: me quedo ya:

cierro los ojos para no ver, sino tu Misericordia.

 

¡Has tenido conmigo tantas misericordias…!

¡Cómo no voy a esperar la consumación

de estas inefables bondades en mí cuando soy más débil?

Tú amas a los pobres con predilección y yo soy pobre.

 

Que jamás quede despojado

de esta profunda convicción: saber mi pobreza.

Que contemple e interprete la realidad del mundo y del tiempo

desde esta sapientísima verdad: mi pobreza.

Y que salve mi paz y mi sosiego

sabiendo que Tú has de poner todo y lo pones

regalándome tu mirada de amor que me hace rico

y poseedor de la plenitud, porque Te poseo.

¡Gracias, Señor!

21/6/21

ACEPTA MI POBREZA, JESUCRISTO

 


Tanta bondad congrega tu  figura,

tanto camino escribe tu pisada,

tanto lucero enciende tu mirada,

que cautiva mi ser de criatura.

 

Sé que eres Dios. Advierto tu estatura.

Sé que eres hombre: carne lacerada.

Enteramente asumo tu llamada

porque tu amor entero me madura.

 

Yo te sigo, Jesús. Y te prefiero,

aunque tu Cruz desnuda me convoque

para alzar la esperanza consumada.

 

Confío en Ti, Señor, porque Te quiero

y sé que Tú, con delicado toque,

harás de mi pobreza tu morada.

23/4/21

TU POBREZA DE DIOS

Eres muy pobre, Padre Omnipotente.

De tanto compartir, Te despojaste,

por amor a los hombres, de tu Hijo

y lo pusiste a nuestro alcance humano.

 

Podías habernos redimido,

en tu Hijo predilecto,

sin el rigor desasido de Belén,

sin el trabajo callado de Nazaret

para ganar el pan con el sudor

de su frente;

pero preferiste que tu Palabra

fuera tan libre,

que no tuviera donde reclinar su cabeza;

la pobreza enriquece al hombre

porque le libra de la esclavitud del tener.