6/1/26

JUBILEO SANJUANISTA DE LA MANO DE RAFAEL MATESANZ


 

En este año jubilar de san Juan de la Cruz al conmemorarse los 300 años de su canonización por Benedicto XIII, y los 100 años de su declaración como doctor de la Iglesia por Pío XI, me parecía oportuno acercarnos a los poemas que Matesanz le dedicó, como ayuda para acercarnos a un personaje que por su altura mística y de expresión nos resulta en parte inaccesible.

Rafael Matesanz escribió al menos 20 poemas relacionados con el santo de Fontiveros. Uno de ellos es la Carta en verso a San Juan de la Cruz, que se hizo esperar sin que sepamos el motivo, con la que ganó en 1968 el entonces premio de la Diputación de Segovia llamado José Rodao. En ella, Rafael se siente identificado con su interlocutor como sacerdote-poeta, sin separar ambas realidades. De hecho, el poeta de Prádena descubrió como su doble vocación que le acompañaría a lo largo de la vida, en su adolescencia: Y me dirijo a ti, porque tú eres/sacerdote poeta, no dos cosas,/una sola, hecha carne pronunciada/en respuesta al amor de su llamada…También señala como coincidente el marco compartido del alcázar, catedral, acueducto, Fuencisla, y el Carmelo de Segovia desde donde le manda esta misiva como desahogo ante la secularización, y el dolor que le producía el verse incapaz de revertirlo, expresado como noche triste y sobreoscura.

En el poema que dedica a todos los amigos de san Juan de la Cruz, titulado Oficio de San Juan de la Cruz comentando la estrofa 28 de las Canciones entre el alma y el Esposo del santo doctor siguiendo el Códice de Jaén, dice: No sabes otra cosa; sólo amar./¿Para qué saber más, si amando alcanzas/el corazón azul de las estrellas…? Ese amor es vida, vida eterna, como se muestra en Buscador de vida eterna: Te ascendía el amor, te devanabas, /árbol de fe, buscando “vida eterna”.

Rafael Matesanz, reconocido sonetista, en uno de sus 14 versos endecasílabos titulado Suprema descalced aprecia la reforma del Carmelo llamándola descalza rebeldía, y ante su ejemplo se plantea: A ver si así, desnudo de mí mismo/ para mejor saltar, cruzo el abismo/y bebo en el origen de la Fuente.

Dedicó otros cinco al patrono de los poetas bajo el epígrafe Sonetos de súplica a San Juan de la Cruz, en los que pide sensibilidad en el corazón del hombre, asombro feliz ante los seres pequeños, profundidad con dimensión trascendente, paz respeto a la vida, el amor entendido como plenitud del hombre; y en los que agradece su presencia de cuatro siglos, el ver a Dios como el Todo poseyente, y cuyos poemas, transparentan y rebosan de Dios.

Una de las coplas de san Juan de la Cruz más conocidas, titulada Tras de un amoroso lance le inspira a Matesanz su poema Cómo deseo vivir compuesto de ocho estrofas en que muestra cómo alcanzando a Dios se vive de un modo nuevo, con el vuelo puro y sencillo del insigne carmelita: En un silencio caliente,/ en una hogaza partida,/ en un darme confidente,/ en olvido elocuente,/ en un regalar mi vida.

La experiencia mística del santo se podría resumir en que estuvo perdido en el Amado. Otro soneto del pradenense con el epígrafe San Juan de la Cruz perdido en el Amado, lo entiende como ser poseído por Dios, sumergirse en el origen de la Luz, estar en el divino hogar caliente, lo cual lleva a: Soltar palomas en cada sonrisa./ Cicatrizar heridas de amargura./ Iluminar feliz la noche oscura/ y hacer el bien con sosegada prisa.

La celebración de estos aniversarios sanjuanistas es ocasión para caer en la cuenta de la gracia y honor que supone para nuestra ciudad el tener entre nosotros el cuerpo incorrupto de san Juan de la Cruz. Rafael Matesanz fue siempre muy consciente de ello y lo supo cantar y dibujar: Gracias, Juan de la Cruz, porque Segovia,/ desde que tu miraste sus paisajes/ quedó vestida de palabras místicas/ que compartimos cuando respiramos/ a la luz de tu sombra en el sepulcro (Gratitud sencilla y honda a San Juan de la cruz). En soneto le pregunta varias veces estás aquí, ¿verdad?, y gracias a ello contamos con alas de silencio encendido, un latir de versos encendido, y poética paz (A Juan de la Cruz desde su Carmelo de Segovia).

En la huerta de los carmelitas en la que oraba el santo reformador se conserva protegido el tronco seco de una de sus plantaciones. También llamó la atención de uno de los insignes docentes del Andrés Laguna plasmándolo en trazos y versos: Juan de la Cruz, madera de ciprés/ con vocación de vuelo metafísico/ quiere salvar espejos en las aguas con hedor de ciudad en las entrañas./ ¿Despegaré mi carne del gran miedo/ a plantarme en la roca de la vida?

La fiesta del 14 de diciembre nos ayuda cada año a recordar a san Juan de la Cruz. Rafael Matesanz le dedicó en la de 1986 el poema Gratitud y súplica a Juan de la Cruz que termina así: Juan de la Cruz, amigo, hoy nos agobia/ otra noche arrogante sin estrellas/ que desea enterrarnos en la Nada./ Vuelve otra vez al cielo de Segovia./ Imprime tus poemas y tus huellas./ Adviértenos Su Cálida mirada. De este poema se sirvió para su pregón del IV centenario en 1991 de la muerte del santo en el que le agradece los Carmelos que reformó, su poesía, el amor que despertó, y su sagrado ministerio.

En el homenaje que se tuvo el 12 de diciembre de 1993 en la capilla del sepulcro de san Juan de la Cruz se leyó el poema de Matesanz Súplica poética a Juan de la Cruz, que probablemente fuera recitado por su autor, y del que nos hacemos eco con una de sus estrofas: Juan de la Cruz, que duermes en Segovia/ reclinado en paisajes teologales,/ danos tu voz para decir al hombre:/ “Levántate, que pasa Dios amando./ Levántate del cieno que aprisiona/ tus ojos en la Nada./ Despréndete de la arrogancia bélica/ que siembra desamparos lacerantes./ Libérate del “yo” que te idolatra/ matando los jilgueros de tu alma”.

Leer, meditar, rezar a este santo doctor nos lleva, como le sucedió a Rafael Matesanz, a lo auténtico, nos abre horizontes de sentido, nos envuelve de belleza. Este año jubilar es una oportunidad a aprovechar.

 José Miguel Espinosa Sarmiento,  

El Adelantado de Segovia  5 de enero de 2026


13/12/25

LOS OBJETOS DE UN POETA

 



La Providencia ha hecho posible que se hayan conservado objetos personales del poeta Rafael Matesanz. 

Considerado el asunto humanamente, no era fácil. Este hijo ilustre de Prádena contaba sólo a su muerte, hace un cuarto de siglo, con su padre ya mayor, y que le sobreviviría poco tiempo.

Los enseres quedaron dispersos entre la casa natal que ha permanecido cerrada varios lustros y el Monasterio de San Vicente el Real, del que fue capellán. 

Fue hace 6 años cuando la asociación que lleva su nombre empezó a recoger cuanto se relacionaba con un hombre de nuestra tierra reconocido en el mundo de las letras. 

Y así como sus manuscritos pasaron, de cara a la investigación y divulgación, a la Fundación Jorge Guillén junto al legado de destacados escritores de la región; lo demás puede contemplarse en la Casa de Espiritualidad San Frutos, por donde pasan numerosos grupos foráneos que pueden así conocer y aprovecharse de su legado místico. 

Entre los objetos destaco en primer lugar el cuadro de sus padres con una hermana que murió precoz, y que pensábamos que se trataba de Rafael al que habíamos tenido por hijo único, pero en la parte de atrás del cuadro se desveló el misterio. Además, un primo hermano de Rafael conoció a la niña y tenía especial aprecio a la fotografía. 

Otro recuerdo a poner de relieve es la orla de su licenciatura en teología (1958-1962) por la Pontificia Universidad de Salamanca, en el que aparecen conocidos profesores de esa Alma Mater. 

Cuando murió su madre María quiso escribir un artículo en El Adelantado que se publicó el 21 de febrero de 1994 titulado Primero y último don de una madre buena, que luego enmarcó y decoró con flores y hojas, poniendo una fotografía de ella. Da gracias a Dios por la fe y vocación al sacerdocio en las que tanto tuvo que ver su madre, así como el que ella le inculcara el amor al trabajo, la honradez, la fidelidad, y el saber compartir afecto, dada su natural simpatía. 


Rafael no sólo escribió poemas en la cal de las paredes de su hogar, sino en superficies de madera que preparaba y adornaba con primor. Uno de ellos lo titula Hágase, en torno al misterio de la encarnación: 

Tu corazón, tus ojos, tu cintura 
Acogen la llegada del misterio. 
Esclava en el divino cautiverio 
Se hace nido de carne tu clausura.

En tu sangre de niña se inaugura 
Un fluir río tierno de salterio. 
Fértil en soledad de monasterio, 
Va creciendo la luz de tu figura.

Madre de Amor y Virgen prodigiosa, 
Te abrirás en el alma, niña rosa, 
Y alumbrarán tus pétalos al Niño.

Serán cuna tus brazos maternales; 
Tus pechos, amorosos manantiales: 
Y Dios florecerá con tu cariño. 

Otro soneto plasmado en madera lo titula Permaneces: 

Permaneces, Amor, silencio y nieve.
Manantial incansable de cariño. 
Humilde Navidad: perpetuo Niño 
Todo candor de Pan divino y leve.

En Ti mi corazón ardido bebe 
Las ansias de querer. Mi verso aliño 
Para que diga, con sayal de armiño que 
Te quiere besar y no se atreve.

No me atrevo a besarte, soy tan pobre… 
El verde cardenillo de mi cobre 
Ensombrece tu playa sin orillas

Bésame Tú, Señor, y con tu beso 
Arrancarás los clavos de mi peso 
Para volar amando de rodillas. 

Rafael tenía tanto que decir por su rica vida interior alimentada por una gran capacidad de admiración que aprovechaba cualquier material para comunicarse, hemos aludido a la cal de las paredes de su casa, la madera, por supuesto el papel, pero también quiso servirse de las piedras y gritar: Hasta las piedras humildes hablan de Dios.

Otra manera de acercarse a este gran poeta son sus objetos personales: recuerdos familiares, de estudio, trabajo, viajes, recreo. Todo esto, no cabe duda ayuda a leer su obra literaria con mayor provecho. 

PÁGINA LITERARIA DOMINGO, 7 DE DICIEMBRE DE 2025 EL ADELANTADO DE SEGOVIA )


(*) José - Miguel Espinosa Sarmiento

8/1/25

EXPOSICIÓN PERMANENTE EN PRÁDENA

Finalizadas las exposiciones que desde el pasado verano han tenido lugar recordando la persona y obra de Rafael Matesanz, sería deseable se reservara un espacio en la localidad natal del poeta para mostrar como reclamo turístico los objetos personales, fotografías,  dibujos y paneles de este ilustre hijo de la Sierra. 




31/12/24

SANTA MISA EN PRÁDENA

 


ÚLTIMOS POEMAS EN LA ENFERMEDAD: NO ME LLORÉIS, AMIGOS



NO ME LLORÉIS, AMIGOS

Rafael escribió un último soneto a modo de despedida. El lunes 20 de Diciembre de 1999, sintiendo la cercanía de la muerte, compuso este poema para que se diera a conocer cuando ya no estuviese entre nosotros. Sencillo testamento espiritual. Herencia para 
compartir.


No me lloréis, amigos. Vuestro llanto
enturbia la alegría de mi espera.
Hemos de ser perenne primavera
que recibe al Amor, tres veces Santo.

Dios es Amor ¡sabéis!. Y tanto, tanto,
que cata el árbol y lo recupera.
Convoca a las cenizas de la hoguera
y retira las flechas del quebranto.

No me lloréis. Congratulaos conmigo.
Congratulaos con mi dolor de trigo
que se inmola feliz por alimento.

Este dolor con alas jubilosas
convertirá mi corazón en rosas
Maduras en fecundo crecimiento.


ÚLTIMOS POEMAS EN LA ENFERMEDAD: "ESTA VERDAD"


ESTA VERDAD

Hemos encontrado un folio manuscrito de D. Rafael sin título (le hemos dado el de "Esta verdad", por ser su comienzo) y con correcciones, con 2 cuartetos y 4 tercetos, que bien pudo escribir en el hospital, como puede comprobar el lector.


Esta verdad que late en mi costado
y alienta la esperanza del sendero.
Este candil, humilde reverbero,
que busca en el olvido lastimado.

Este dolor de no sentir llagado
porque se gasta mudo y prisionero,
es el recinto donde yo te espero
para decirte: Amor y estar curado.

Estar curado, porque solamente
tiene salud el hombre cuando cura
en las mil dimensiones del encuentro.

Cúrame tu, Señor, besa mi frente,
prende mi corazón en esa llama
que eres Tú mismo, Manantial y Centro.

(¡Oh corazón, umbral de mi locura:
si anidara tu luz en la ternura
del mismo Dios para poder prenderte!

Entonces, sólo entonces hallaría
el hogar, Evangelio de alegría:
ser y vivir tan sólo por quererte!).

ÚLTIMOS POEMAS EN LA ENFERMEDAD: "BUSCARÉ TU ROSTRO SEÑOR"




BUSCARÉ TU ROSTRO, SEÑOR


El 15 de Diciembre de 1999, miércoles, llegaron los resultados definitivos. No había esperanza. Sólo un milagro.... Segovia amanecía nevada la mañana siguiente, fecha en que Rafael compuso este cuarto soneto.


Ya me vistes de nieve para el viaje,                
ya me llenas de amor para el gran vuelo.    
Este subir desde la tierra al cielo
requiere estar ligero de equipaje.

Este soñar oculta en el ramaje
ha vulnerado mi canción de anhelo.
He de verte, Señor, sin ese velo,
que cubre de tinieblas el paisaje.

Verte, Señor, y verte cara a cara;
descansar en tus ojos, en tu clara
mirada de cariño originante.

Ser, para Ti, hoguera que no cesa:
quedar en Ti perennemente impresa
regalando el calor de tu semblante.

ÚLTIMOS POEMAS EN LA ENFERMEDAD: "YA VOY"


YA VOY

Mientras la enfermedad de Rafael avanzaba inexorablemente, compuso el soneto tercero. Pruebas médicas y resultados se sucedían sin conocerse aún con exactitud el alcance del mal que le aquejaba. Este soneto lo escribió el 9 de diciembre.

Ya voy, Señor. No tengo mucha prisa;
pero, si Tú me llamas, voy volando.
He vivido, Señor, siempre sembrando
cariño a Ti, en las almas y en la brisa.

No he acertado, quizá, con la precisa
locura del amor que ando buscando;
pero espero alcanzarla profesando
un “Te amo” filial en mi sonrisa.

Ya voy, Señor, con esta cruz al hombro,
volando con las alas del asombro
por ver tu rostro vivo y confidente.

Quiero cumplir tu voluntad: la Tuya,
y vivir declamando el aleluya
de gratitud gozosa eternamente.

27/12/24

MISA POR EL ALMA DE RAFAEL MATESANZ


 

ÚLTIMOS POEMAS EN LA ENFERMEDAD: "EN TUS MANOS"

EN TUS MANOS



Este segundo soneto fue escrito el día 6 de 

diciembre. Rafael se encontraba en el hospital esperando, con cierta inquietud, los resultados de las pruebas a las que se había sometido.

En tus manos estoy. Mi carne rota                  
sigue diciendo: “Amor, lo que Tú quieras”.
Feliz te consagré, mis primaveras.
Feliz te doy la paz en mi derrota.

Este cariño de mi sangre brota
de saberme prendido en tus hogueras.
No es morir el morir, si Tú me esperas
al final de esta cruda bancarrota.

En tus manos estoy. Contigo vivo.
Contigo muero, Dios. No soy cautivo
del temblor, a las puertas de la muerte.

Dame fuerza, Señor, para este salto
donde asciende mi amor hacia lo alto
y la tierra en el cielo se convierte.                      


                                                                             

22/12/24

ÚLTIMOS POEMAS EN LA ENFERMEDAD: "ENFERMO"

ENFERMO

Este primer soneto fue compuesto por Rafael el domingo 28 de Noviembre de 1999, dos días después de ingresar en el Hospital de la Misericordia, para hacerse pruebas médicas.

Enfermo. Con balcón a la esperanza           

que irradia el Monasterio del Parral.
Viste feliz un manto vegetal
que convoca a la firme confianza

Vuela mi alma. El corazón alcanza
el gozo de la vida teologal.
¡Sólo Dios! y las flechas de mi mal
se convierten en salmos de alabanza.

Estar enfermo, roto, decadente,
cuando emerge el amor en la pendiente
es compartir con Dios crucificado.

La dimensión exacta de las horas
se sabe de verdad, si, cuando lloras,
sientes a Dios, latiendo en tu costado.

21/12/24

ÚLTIMOS POEMAS EN LA ENFERMEDAD: "INTRODUCCIÓN A SUS SONETOS"



Son conocidos los sonetos que D. Rafael escribió en esos 36 días que estuvo ingresado en el Hospital de la Misericordia aquejado de una enfermedad mortal, que vivió ejemplarmente. Fue acompañado, y especialmente apoyado por su amigo y compañero en la parroquia de la Santísima Trinidad, D. Tomás Ruano, y visitado por multitud de personas a las que alentaba y sonreía.

Ocupaba una de las habitaciones de las actuales consultas que miran a la Alameda, la habitación 7, en la que pudo celebrar su última Santa Misa el día 23 de diciembre en el 38 aniversario de su ordenación sacerdotal. Pudo leer el evangelio y pronunciar la homilía en la que agradeció su vocación sacerdotal, y pidió por las vocaciones, la Iglesia y el Papa.  Había tenido que dejar de atender no sólo la parroquia, sino su capellanía del monasterio de San Vicente el Real.

Hasta once días antes de fallecer tuvo fuerzas para seguir componiendo poesía: el soneto Enfermo el 28 de noviembre, y los restantes sonetos En tus manos;  Ya voy;  Buscaré tu rostro, Señor;  No me lloréis amigos, los días 6, 9, 15  y 20 de diciembre respectivamente. 

20/12/24

ESPOSICIÓN EN SEGOVIA


 

LA MIRADA NAVIDEÑA DE RAFAEL MATESANZ



Siendo la conmemoración anual del misterio del nacimiento de Jesús ocasión y fuente de inspiración para los artistas, cómo no lo iba a ser para un sacerdote-poeta, poeta-sacerdote de la talla de Rafael Matesanz. Al celebrar el 25 aniversario de su muerte parecía oportuno acercarnos a su mirada de la Navidad. En su extensa obra literaria le dedica, que sepamos, cerca de 80 poemas atendiendo al sorprendente hecho de ver a Dios hecho niño, a la respuesta que el hombre puede dar, al sentido genuino de esta fiesta, a María y a José, a su relación con la Iglesia, la Eucaristía y la eternidad. Dejaremos que  sea él el que nos hable.

 

1. NAVIDAD AUTÉNTICA

 

Dios es humilde, por eso sabe anonadarse, ASUME NUESTRA NATURALEZA HUMANA. Rafael Matesanz lo describe con estos versos: Tienes frío, Señor/ Te despojas del cielo y de su brillo/ y tu Deidad en carne se consiente (Frío de Dios) Como la lluvia sobre lana pura,/ con el silencio de brisa, Te acercaste./ Como la lluvia, generando vida (Como lluvia sobre el vellón) COMPARTE NUESTRA SUERTE: Resides en nuestra casa de sangre y lágrimas/ como en el hogar íntimo de tu ser. /No es posible mayor cercanía:/ ya no es posible (Gracias Padre) SE HACE NOVEDAD Y REGALO PARA NUESTRAS SERIEDADES: Tu nacer fue llegada de lo puro/ como cuando los niños aparecen/ y disipan la ira de los ojos (Un payaso ante Dios niño) QUISIERA NUESTRO POETA ACERCARSE A JESÚS COMO MARÍA Y JOSÉ: Así quedar, ¡oh Dios de carne mía!/copiando los latidos de María/y el desvelo silente de José (Asombro ante Dios- niño) Proclama mi palabra la más pura/ gratitud a tu cálida ternura/para cuidar a Dios, reciente Niño (Lámparas del pesebre. José).

 

2. NAVIDAD PROFANA

 

Se rebela el poeta de Prádena ante la navidad profana, ahora tan adelantada y llena de símbolos ajenos: Pero no; es otra cosa/ distinta del consumo diluyente (Navidad total) Es testigo de que pocos conmemoran realmente el nacimiento de Cristo: Pocos saben que naces. Nos devora/ la prisa de las cosas. Desafía/ la noche sin estrellas. Descarría/ la turbia posesión de cada hora (Vuelve a nacer) Llegas de puntillas cuando la historia siente el desasosiego del vacío sin Ti./ La Nochebuena recolecta la vegetal ternura del musgo y convierte a los niños/ en ingenieros de caminos y puentes/ por donde pasan los pastores y magos buscadores de tu estrella./ Nace otra vez, Señor, cuando se desploman los valores/ y amenaza ruina el edificio interior del hombre (Nacimiento de Dios).

 

3. CÓMO VIVIR LA NAVIDAD

 

Consciente de la generosidad sin tasa del Redentor, Matesanz muestra cómo corresponderle, ya sea ACUNÁNDOLO: Abro, Señor, mis manos para darte/ el calor de mi carne agradecida./ Esta arcilla que soy está encendida/ para brizar tu Cuerpo y hospedarte (Ven Señor/abro, Señor, mis manos) Nace Dios. No perezcas en la pena/ que la noche se vuelve Nochebuena/ si eres pesebre que recibe al Niño (Nace Dios); ADMIRÁNDOSE Y ABAJÁNDOSE: Debo saltar al gozo del asombro/ debo hacerme pequeño como un niño/ para encender mi carne en tu ternura (A las manos de Dios niño); ENCARCELÁNDOSE EN ÉL: Quiero, Señor, Contigo, vivir preso:/ tómame, róbame, cuando mi beso/ quede en tu Cuerpo Niño sumergido (Prisionero en Ti); REGALÁNDOLE A TRAVÉS DE SU MADRE Y PARA QUE SE ENTRETENGA UN CORAZÓN NIÑO Y CIRCENSE: No tengo más, Señor. Soy un payaso,/ pero Te doy mi corazón de niño./ Cuídalo con la luz de tu sonrisa/ y seguiré sembrando la alegría/ para que el mundo sepa que has nacido (¿Qué te daré Señor?) Virgen María, Te entrego/ mi corazón de payaso,/ por si le sirve a tu Hijo/ de juguetillo barato./ Y no sufras si se cansa/ o se estropea en sus manos:/ con una mirada suya,/ con su beso inmaculado,/ volverá a ser corazón/ y a sentirse restaurado (Virgen María te entrego) Lleva siempre una flor (sonrisa, palabra cálida) en tu semblante/ si quieres que se note la Presencia/ de Dios en ti, naciendo en alegría (Consejos de mi payaso) No es posible la alegría sino dejamos espacio para que/ nazca Dios (Mesoneros de Belén); DESTERRANDO EL USO DE LA FUERZA Y VELANDO SU SUEÑO:  Es Navidad. Muy buenas noches, hombre./ Deja las armas/ La Navidad mundial está esperando/ tu apagar odio en llamas de enemigo./ Mano de Dios mendiga tu cariño/ Cede al Amor por fin. Ríndete al Niño (Es Navidad) No despiertes, Amor, que en esta tierra/ se ven brotar las iras de la guerra/ en sangre de inocencia lacerada (Al Niño Jesús de los Reyes Magos) Déjame que Te mire y Te celebre/ con silencio de amor, junto al pesebre/ para no despertarte, si Te nombro (Al Niño Jesús dormido); ACOMPAÑANDO VIDAS SOLITARIAS: A veces ignoramos sus nuevas navidades/ porque la densa niebla nos ciñe la mirada./ Pero si nos donamos cuidando soledades/ encontramos a Dios en carne lacerada (Dios nace cada instante); SABIENDO PAGAR EL PRECIO DE LA FIDELIDAD: Tú, incomprendido, desvalido, ignorado al nacer/ eres el modelo de lo que nos sucede ahora y nos sucederá siempre a tus/ seguidores enamorados; no nos comprenden; estamos desvalidos ante los/ poderes del mundo/ y nos ignoran con lástima y, a veces, con menosprecio (Oración navideña); HACIÉNDOSE CARGO DE LA SITUACIÓN VITAL DEL OTRO: Amarte y ofrecer mi mano-tuya/ a los seres, sin Ti, que se extravían (Amarte sobre todas las cosas) Pasar amando: descubrir Belenes/ en el íntimo establo de los hombres (Pasar amando con el Dios que nace) Así, sencillamente, regalar Navidades/ porque Dios siempre nace feliz en humildades/ que lleven corazón gozoso en la mirada (Y así ser Navidad sencillamente) Alza tus ojos y los dos muy juntos/ seremos ingenieros de caminos/ o payasos de Dios que no se cansan/ de restaurar senderos de alegría (Restaurando el camino hacia tus ojos); CUIDANDO NUESTRA VIDA DE FAMILIA: enséñanos, Señor, a ser familia/ fértil, gozosa, fiel, que recolecte/ poemas en los ojos de sus hijos (Súplica al Niño Dios por las familias); VALORANDO LO PEQUEÑO DE CADA JORNADA COMO APRENDIÓ DE SAN JOSEMARÍA: Permitidme deciros que se pueden/ pronunciar navidades en las cosas/ menudas del quehacer de cada día/ vivido por amor (Mensaje del “gozo inmenso”) El hombre sólo es hombre/ cuando su ser es Navidad perenne/ dejando a Dios que nazca entre las cosas (Con cirios de cariño navideño); Y SABIÉNDOSE PERDER Y ENCONTRAR FELIZMENTE EN DIOS Y SU AMOR INFINITO POR LA SENCILLEZ Y LA POBREZA:  Por la puerta sencilla del cariño/ entro al establo del Belén viviente./ y junto al Niño con José y María/ soy tan pobre que alcanzo la alegría/ de quedarme con Ellos y perderme (Por la puerta sencilla).

 

4. NAVIDAD Y EUCARISTÍA

 

Hay una serie de poemas en los que D. Rafael relaciona la Navidad con la Eucaristía. Parece lógico, ya que nuestro poeta era sacerdote, y vivía este misterio de la infancia del Señor como presbítero, pero cabe preguntarse si hubo fuentes en las que se inspiró, o es algo que manó de su propia vida interior. Que el lector investigue o saque sus propias conclusiones de los siguientes versos: yo, pesebre de sangre, me declaro/ nido feliz que alivia el desamparo/ porque soy Navidad en cada Misa (Soy sacerdote); Siempre naciendo, tan sencillamente/ que Te siento nacer, como se siente/ el beso de la luz cuando abre el día (Naces por mí Señor en el altar); “Esto es mi Cuerpo”, digo y en el trigo/ mi Dios enamorado se confía./ “Este es el Cáliz de la Sangre mía”, / y llega Dios al Cáliz que bendigo (Navidad eucarística); Te traigo más que todos los pastores;/más que los Magos, sabios peregrinos./ A tus pies, Niño Dios, traigo las flores/ de lámparas, de panes y de vinos./ Espero que los besen tus divinos/ labios de trigo transubstanciadores (Cuando nazcas, señor, entre mis manos); Niño de Pan que en mi pobreza anida/ caliéntame Contigo cuando toco/ tu silencio de nieve (Asombro eucarístico); Quiero vivir sintiendo tu latido,/ Eucarístico Niño desvalido (Navidad del sacerdote);  Ser Navidad donando a mis hermanos/

al Dios nacido- Gracia y Sacramento- (Ser Navidad).

 

5. NAVIDAD Y PARROQUIA

 

Rafael Matesanz se sentía hijo de la Iglesia a la que amaba apasionadamente. Sabía y había experimentado que la Iglesia se hace particularmente presente en la parroquia, ya que en ella es donde uno escucha la Palabra de Dios, recibe los sacramentos, reza con los hermanos en la fe, por ello también ve un nexo estrecho entre ésta y la Navidad: Permitidme deciros que en la Iglesia/ está naciendo Dios para nosotros/ sacramental y tierno./ Basta para saberlo,/quemar soberbias o prejuicios ciegos./ Nace Dios en la Iglesia cuando salva/ verdades, que generan certidumbres;/ caminos que florecen primaveras;/ hogares que propician alegrías…( Mensaje del “gozo inmenso”) Y sin cesar me da su Nacimiento/ en cada Sacramento de la Iglesia./ ¡Dios-Niño siempre/ en el regazo de la Iglesia Madre! (Confidencia navideña) La parroquia es Belén. En ella nace/ el Dios sencillo silenciosamente./ Nace en la Misa con ropaje blanco/ de pan humilde para ser comida./ La Parroquia es Belén. Y cada uno,/ siendo parroquia viva, hace que nazca/ el cariño de Dios entre los hombres (La parroquia es Belén).

 

6. NAVIDAD Y ETERNIDAD

 

No podía faltar la referencia a la meta del vivir, la eternidad gozosa con Dios con el abandono previo de lo de aquí: cuando llegue el final de mi peregrinaje por la tierra,/comenzar la Vida/ y merecer este epitafio hondo y sencillo:/ Su tiempo siempre fue Navidad;/ sus pasos, apertura de caminos;/ su mirada, sembradura de sonrisas;/ su corazón, hogar de la PALABRA (Paz y bien) No moriré, Señor, porque has nacido/ Para que viva la incesante aurora/ De ser hijo de Dios resucitado (No moriré) Desde que Tú naciste, Te nos naces/ pródigamente dándonos la Vida./ Ya podemos nacer, cuando morimos,/ a la Vida Contigo consumada (Un payaso ante Dios).

 

Aquí termina este acercamiento a lo que D. Rafael llevaba en su corazón navideño. Nos puede ayudar leer y releer estos poemas para vivir tan esperada conmemoración anual con su verdadero espíritu.
 

3/12/24

LA CREACIÓN POÉTICA DE RAFAEL MATESANZ, EL ADELANTADO DE SEGOVIA 3.12.2024


José – Miguel Espinosa Sarmiento

El 31 de diciembre se cumplen 25 años de la muerte de nuestro querido y recordado sacerdote D. Rafael Matesanz, admirado por sus destacadas cualidades humanas, artísticas, religiosas. Con este ensayo se quiere ayudar a conocer su obra poética, sobre todo la publicada, donde sin duda se refleja la grandeza de su persona y escritos. Lástima que la enfermedad mortal que padeció a los 66 años nos haya privado de una pluma destacada y actual. Con todo, su más de un millar de poemas, aparte de ensayos y otros géneros de literatura cultivados por el autor, nos han dejado un rico patrimonio, nuestro, de Segovia, y al mismo tiempo, de todos, universal, como lo señala su premio mundial de poesía mística.

Descubrió como adolescente la vocación poética en su pueblo natal, Prádena. El hermoso paraje de sierra con sus acebos, robles, sabinas, arroyos, despertó en él sensibilidad que le llevó a ver la huella de Dios en lo creado. Una vez interiorizada esa belleza le permitiría encontrar los recursos literarios para ser expresada, y reconocida ya en sus años de teólogo en Salamanca donde mereció el apelativo de poeta.

Ya en Segovia, tras unos años de ministerio sacerdotal en Madrona, gastando sus energías especialmente en el instituto de segunda enseñanza Andrés Laguna y en la Residencia de Misioneras de Acción Parroquial, gana el premio de la Diputación Provincial de poesía José Rodao. Era el año 1968. El poema lo tituló Carta en verso a Juan de la Cruz. Escribe en una tarde serena desde el Carmelo austero de Segovia. Le dirige la misiva que hacía tiempo llevaba enterrada en sangre dolorida, sufriendo por sus limitaciones como instrumento de Dios, y por el dolor que compartía de niños, muchachos y ancianos. Coincide con el santo en su condición de sacerdote y poeta, como realidades intrínsecamente unidas. Ve la ciudad de Segovia con sus monumentos como lugar para buscar a Dios como el santo de Fontiveros. Y desea que su Castilla parda y saturada de esperas otoñales, se torne en horizontes místicos de trigo, pan, paz, palabra.

 

La creación poética de Rafael Matesanz

En 1969 publica Esta luz. Dedica esta obra al catedrático de literatura de la Complutense José Montero Padilla, primer amigo de su palabra. Son
24 poemas, una llamada a poetas, a todo hombre desde la luz, desde el amor, ante el Dios silenciado. Varios títulos de los poemas ya expresan parte de su contenido: casa vacía, polvo de ateísmo, autocárcel, palabra enterrada, ¿volverá la noche? La luz es de Dios, es de Rafael, es la llama de hogar que ilumina y enciende la nada y oscuridad humana. El poeta se sabe centinela de esta luz, e invita a compartir la luz de la Palabra divina.

En la conferencia que Rafael Matesanz pronunciaría en Cuéllar el 16 de junio de 1972 titulada Fuente de inspiración en mi obra poética, mostró las cuatro partes en que dividía su obra literaria: el dolor por el ateísmo teórico y práctico de ciertos sectores de nuestro mundo; su deseo de conjugar vitalmente su palabra y su carne, su sentir y su obrar; la urgencia de traducir el lenguaje de Dios Poeta que habla en los seres creados y en la confidencia revelada; y el júbilo de ser creyente, de sentir a Dios cerca, que florece en el ardiente deseo de corresponder, el día final, con el poema de su vida encarnada en el amor. Será tarea de los investigadores, consultando los manuscritos del autor conservados en la sede vallisoletana de la Junta de Castilla y León, el ir agrupando su extensa obra en estas 4 partes.

Ya como vicepresidente de la Cofradía de la Fuencisla nos deja en 1983 Segovia, hogar con Madre, 35 sonetos precedidos de una breve introducción en prosa con dibujos del autor, donde muestra su gran amor a la Madre de Jesús en su advocación de la Fuencisla, y tantas realidades asociadas a su veneración. En el prólogo de José Montero Padilla se lee: “La aparición, en este tiempo nuestro erizado de dificultades, áspero y de crisis, de un libro como éste, firme en sus convicciones, gozoso de fe y de esperanza, bellamente escrito con lirismo y con ternura, es un hecho casi insólito, y que debemos celebrar alborozadamente”.
Seis años después, en 1989 publica Alto silencio. Se compone de 14 poemas, uno de ellos tríptico, en los que manifiesta acogida a Jesús, cómo rejuvenece con la Eucaristía, sus ofrendas al Niño Jesús, su adoración al Dios que supera su mente, cómo busca en Dios el sosiego de un niño en el regazo de su madre, se siente propiedad de Dios, se sabe primavera en el otoño, se deja encontrar por Dios, desea ocultarse, no experimenta turbación al ser nutrido por el amor de Dios, sabe que su paz viene del Señor, muestra admiración por Dios hecho niño a modo de lluvia sobre el vellón, y ve a Prádena, su pueblo, como Belén.
Como fruto del premio El Ería de poesía sale a la luz en 1993 En el hogar de Dios. En el primer poema da razón de este libro: se siente feliz en el hogar de Dios, y espera que otros muchos por su sencillez lo experimenten. Todos los poemas son sonetos, agrupados en 4 partes: Dios, intimidad nutriente, Dios, palabra encarnada, María, siempre llena de Dios, y los santos, poseídos y poseedores de Dios. El libro póstumo del 2023 Luces cortas, luces largas, patrocinado por el Centro Segoviano de Madrid, viene a completar con otros 24 poemas la última parte dedicada a los mejores hijos de la Iglesia, con ilustraciones alusivas del patrimonio artístico segoviano.

El reconocimiento literario de Rafael Matesanz, tras varios premios nacionales, se ve coronado con el premio mundial de poesía mística Fernando Rielo en 1997 logrado con Cartas al Cielo que se publicaría 2 años más tarde. Los destinatarios de estas misivas son Dios, María, José, Francisco de Asís, Juan de la Cruz, Jesús-Eucaristía. “Estas cartas pregonan el asombro de mis ojos de niño” en palabras de Matesanz, y añade “He de gritar. Me brilla demasiado esta chispa de luz en las entrañas…Me lacera el peso de los hombres que Te ignoran…Quiero llegar al corazón del hombre y plantar alegrías teologales que retiren las sombras de su pena”.

 

La creación poética de Rafael Matesanz

Una obra más llegó a publicar en 1999 antes del ocaso de su vida, Paraíso filial. Se trata de 25 poemas más un tríptico final, en los que invita a entrar en el paraíso, en cálido hogar para sentirse feliz. Se mueve en el ámbito de la confidencia sencilla con Dios Padre animando a seguir el camino de la infancia espiritual. No ve posible un auténtico humanismo separado de Dios, ofreciendo frente a un dios lejano e indiferente, el Dios verdadero que es cariño confidente de su intimidad.

Guillermo Herrero, recordado por su admirable profesionalidad tantos años al frente de la Librería Cervantes, quiso publicar otra obra póstuma de D. Rafael, Rosario comentado, en el que la prosa y el verso se hermanan y ayudan a desgranar en contemplación las avemarías de cada misterio.

Antes de comparecer ante Jesucristo, enfermo en el Hospital de la Misericordia nos dejó quizás su mejor legado literario, como se adivina en lo que me escribió recientemente Pilar Alonso de la Fundación Jorge Guillén “esos sonetos finales de Rafael son espléndidos en todos los sentidos, poéticos, intensamente líricos, humanos y un diálogo con Dios a la altura del gran misticismo” Me refiero a los 5 poemas que llevan por título: Enfermo, En tus manos, Ya voy, Buscaré tu rostro Señor y No me lloréis amigos, que recientemente se van publicando en la Página Literaria de este diario por Clemente Oria.

Varios son los actos programados por la fundación Jorge Guillén y por la asociación Sacerdote Rafael Matesanz Martín para este 25 aniversario de Rafael Matesanz, alguno ya realizado, como la exposición que se inauguró el pasado verano en Prádena; otros en marcha, como su recuerdo hasta el próximo periodo estival en el programa de Cope Segovia Espejo de la Iglesia, el ya mencionado de El Adelantado de Segovia, los poemas que a modo de oración se recogen en la publicación mensual Iglesia en Segovia. Y en el horizonte cercano tendrán lugar una conferencia el miércoles 11 de diciembre a las 17:30 en la Librería Diocesana, una exposición en la Sala de Lectura del Ayuntamiento de Segovia desde el 19 de diciembre al 7 de enero, y la Santa Misa del sábado 28 de diciembre a las 7 de la tarde que ofrecerá por el alma de D. Rafael, en la iglesia de las Madres Dominicas, el Obispo de la Diócesis D. César Franco.

Mucho más se merece nuestro poeta segoviano, quizás dedicarle una glorieta o calle en Segovia capital donde pasó gran parte de su vida, el colocar placas conmemorativas en las casas en las que vivió. Y qué decir de su casa natal de la que informé en otro artículo en este mismo medio del 30 de diciembre de 2022 con el título Una visita a la casa de Rafael Matesanz en Prádena, museo de versos y dibujos plasmados en sus paredes, que pide visión de futuro para que no se pierda irremisiblemente. A D. Rafael le agradecemos su vida de entrega generosa en el ministerio sacerdotal, en el cultivo sobresaliente de letras transparentes de su rica vida interior, su palabra cálida bella y docta en clases del Andrés Laguna, en la Novena de la Fuencisla de la catedral, en residencias, conventos y parroquias, en encuentros casuales por nuestras calles. Pasan los años, sigamos trasmitiendo a las nuevas generaciones el ejemplo de grandes hombres de nuestra tierra, entre ellos, Rafael Matesanz Martín.